
Un cristal, la mayoria de las veces vemos que lo único que nos separa de encontrarnos en terreno privado es un simple cristal.
El acceso es extremadamente sencillo, casi sin quererlo podemos fisgonear entre los recovecos privados de cualquiera.
No hace falta gran tecnología, que nos ayude en el acceso y obtención de información, con un simple paseo por la ciudad con los ojos un poco abiertos ya conseguimos mucha información.
Solemos cobijarnos en nuestros lugares que suponemos privados, nuestro refugio, donde nos relajamos y nos aislamos, o no. Por la noche la ciudad se convierte en un campo de frutos iluminados de la televisión (como insinua Victor Erice en "El sol del membrillo") que con cortinas o no, la vida privada invade la via publica, quien duerme, quien no, etc.

La fotografía, almenos para mi, es hacer algo público, con el tiempo acabara siendo, a no ser que sea destruida.
A pesar de todo el ser humano, intenta mantener cosas propias, de disfrute personal, que nadie mas sabe, el intento desesperado por autodefinirse en un entorno cada vez mas diluido, ya no sabemos que es lo privado y lo público. Intentamos con prisas definir lo que es "nuestro" como lo privado, "en mi casa y en mi coche hago lo que quiero" la mayoria de esas situaciones es el deseo de estar lejos de miradas ajenas, ni estamos aislados, ni nadie nos mira. la diferencia entre hacer algo en la casa de uno y la calle es minima.
Asi pues, es en la burocracia, donde un simple papel define la propiedad de un espacio como público o privado.
La importancia de un entorno público se hace patente cuando damos una vuelta por un centro comercial, tan enfocado a la cotidianidad, consiguiendo asi que la gente decida dar un paseo por un centro privado, como es las ultimamente llamadas ciudad comercial.
